Nuestro programa de psicomotricidad en terapia ocupacional pretende conseguir que nuestros residentes adquieran una mayor autonomía funcional en las actividades de su vida diaria.
Los cambios más visibles asociados a la edad son los referidos al dominio psicomotor: disminución de agilidad en los movimientos, falta de resistencia ante esfuerzos físicos, pérdida de destreza en tareas de coordinación dinámica. Así como declive de las funciones cognitivas: memoria, atención y velocidad a la hora de procesar la información.
Niveles altos de sedentarismo y de falta de actividad física, son factores de riesgo para el desarrollo de numerosas enfermedades degenerativas, como las demencias, y del declive orgánico que limitan la funcionalidad.
Para evitar todo ello, las posibilidades de intervención desde el ámbito psicomotor son muy amplias, ya que se trabajan a un mismo tiempo y de muy diversas formas las dimensiones motriz, cognitiva, afectiva y social.
Pero ¿Qué es la psicomotricidad?
La psicomotricidad es un procedimiento terapéutico que favorece el dominio del propio cuerpo, la relación y comunicación con uno mismo y con los demás, que intenta estimular al máximo la motricidad voluntaria y automática, la coordinación, la orientación y las funciones visoespaciales a través del movimiento como elemento terapéutico.
La terapia psicomotriz pretende frenar o retrasar el deterioro tanto físico, como cognitivo, siendo este último uno de los aspectos prioritarios de toda intervención. Al mismo tiempo se promueven las buenas relaciones con los compañeros y el bienestar del paciente.
La psicomotricidad es requerida como prevención primaria en centros geriátricos, pero es mucho más demandada como prevención secundaria y terciaria.
Objetivos de nuestro programa de psicomotricidad
- Incrementar la fuerza muscular.
- Conservar la movilidad y el mantenimiento del esquema corporal y la coordinación motora.
- Reconocer del espacio que nos rodea.
- Mejorar la resistencia a la fatiga.
- Ayudar a conseguir una mayor autonomía funcional en las actividades de la vida diaria.
- Estimular la memoria reciente y remota, la expresión y comunicación no verbal y el sentido del ritmo y la sensibilidad musical.
- Frenar la evolución del deterioro.
- Mejorar la calidad de vida.
- Favorecer el grado de independencia dentro de sus capacidades.
¿Cómo es nuestro programa de psicomotricidad?
El acceso a todo lo motor en pacientes con demencia se tiene que realizar de forma particular. Para ello, tareas sencillas con instrucciones concretas y sin grandes niveles de exigencia, es lo mas recomendado.
El tiempo ideal de la sesiones es una duración de entre 30 y 45 minutos para evitar la fatiga. Si los pacientes tienen un deterioro cognitivo severo, incluso si están en silla de ruedas o encamados lo más recomendado es intervenir en grupos con un número de personas no muy amplio.
El material aconsejado para las sesiones es el que es fácilmente manipulable, ni muy pesado, ni muy pequeño, principalmente objetos cercanos y conocidos.
Sabemos que cuando una intervención terapéutica aporta recursos de tipo motor como cognitivo y socioafectivo, y es percibida por el paciente como lúdica, divertida y motivante, la adhesión por parte de los pacientes será fácil y el éxito de la intervención notable.
Por último, está demostrado que el ejercicio físico continuado contribuye al incremento de la calidad de vida, independencia y nivel de integración social de los ancianos, y también aporta beneficios físicos y psicológicos. Es por ello, que existe la necesidad de realizar ejercicio físico (adaptado a sus capacidades) para paliar el deterioro que sufren estas personas, así como, para disminuir o eliminar los síntomas que provoca esta discapacidad.
Si queréis obtener más información sobre este programa o tenéis alguna duda, podéis dejarnos un comentario más abajo y os responderemos lo antes posible.
